Cocina

6 consejos para ayudarte a dominar tu parrilla de carbón

Cocinar en una parrilla de carbón puede ser un poco más complicado que usar una parrilla de gas o eléctrica, especialmente si eres nuevo en el juego. Pero nosotros le ayudamos. Aquí tienes nuestros seis consejos principales para ayudarte a dominar el arte de las barbacoas de carbón vegetal:

Utilice un arrancador de chimenea

Los arrancadores de chimenea son imprescindibles para asar al carbón. Encenderán hasta 100 briquetas de carbón y las pondrán al rojo vivo en 20 minutos, usando sólo una cerilla y una hoja de periódico. ¡Se acabó el mechero! Eso significa que se acabaron los mecheros que explotan y la comida que sabe a queroseno.

Los mejores arrancadores de chimenea son los modelos de 6 cuartos, y los puedes encontrar en ferreterías y tiendas de hogar de todo el mundo.

Utiliza la cantidad adecuada de carbón vegetal

Una vez que tenga en sus manos un iniciador de chimenea y se sienta cómodo utilizándolo, todo lo demás parece encajar. Especialmente la cuestión de la cantidad de carbón que debe utilizar. Las temperaturas de la parrilla pueden calcularse fácilmente en función de lo llena que esté la chimenea.

Para asar a alta temperatura (de 450 a 550 F, lo que es ideal para asar filetes y cortes finos de carne), usted quiere una chimenea llena. Para fuego medio (350 a 450 F, perfecto para trozos de pollo, verduras y mariscos), 1/2 a 3/4 de chimenea. Y para fuego bajo (250 a 350 F, para asar costillas de cerdo, aves enteras, asados más grandes y ahumados), 1/4 de chimenea.

Engrase y precaliente la rejilla de cocción

Engrasar la rejilla de cocción garantiza que los alimentos no se peguen a la parrilla. El precalentamiento es igual de importante. Intentar cocinar un filete en una parrilla fría hará que pase demasiado tiempo en la parrilla y se cocine demasiado. Además, no conseguirá esas bonitas marcas de la parrilla. Por seguridad, engrasa la parrilla antes de ponerla sobre las brasas. Aquí encontrará más información sobre el cuidado de su parrilla de carbón.

Aprenda a ventilar

A diferencia de una parrilla de gas (o de la cocina), en una parrilla de carbón no se puede ajustar la temperatura con una perilla o un dial. Sin embargo, puede controlar la temperatura de las brasas de su parrilla mediante el control del flujo de oxígeno, y esto se consigue abriendo y cerrando las rejillas de ventilación.

Abrir las rejillas de ventilación permite que haya más oxígeno, lo que hace que la parrilla esté más caliente. Si cierra las rejillas de ventilación, el oxígeno se ralentiza, lo que enfría la parrilla. Pero no los cierres del todo o el fuego se sofocará. Y asegúrese de que su parrilla no esté llena de ceniza, que puede obstruir las rejillas de ventilación.

Conozca la diferencia entre el calor directo y el indirecto

Otra forma de controlar la rapidez con la que se cocinan los alimentos es conocer la diferencia entre el calor directo y el indirecto. Una cierta cantidad de carbones producirá una determinada temperatura, pero su comida se cocinará más rápido si está situada directamente sobre esos carbones en lugar de alejada de ellos.

Construya un fuego de dos zonas

Una vez que haya dominado esta técnica, estará en camino de dominar la parrilla de carbón. Es simplemente cuestión de cargar el carbón en un lado de la parrilla y dejar el otro lado vacío.

Seguirá estando caliente en ese lado, pero le permitirá pasar los alimentos del lado caliente, de calor directo, al lado más frío, de calor indirecto. La zona más fría ayudará a evitar la sobrecocción y las quemaduras y le permitirá, por ejemplo, asar verduras y filetes al mismo tiempo.

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